Miro la luna
aprehendo.
Huraña, y solitaria
me contempla.
disimula su torpeza
con delicadeza ajena
fingiendo ser suave y gracil.
Solía contemplarla
cada noche en silencio
oyendo sus mudas
respuestas
a preguntas que
por respeto no hago
(y ella calla por respeto a mí)
le conozco las ánimos, a la luna
la vengo pispeando desde que nací.
Leal compañera, con toda franqueza
me calla la noche y se dispone a oir.
Yo siempre le cuento
historias de amores
le leo los versos
que nunca escribí
y ella recuerda su historia
y bella, olvida que es fría.
Ella.
expuesta a la eterna condena,
condenada a la eterna exposición
de sus penas, de sus penas
de su amor
desamor.
Añora los días
en que no recordaba.
me envidia tristezas
del más aca.
La compadezco
y sin más,
le pinto canciones
de color deseo
y hablando,hablando
ablando
sus rocas desiertas
y la dejo brillar
porque aunque es más que yo, aún cree precisar permiso
porque obnubila al sol, más reniega de su encanto
porque es pura cicatriz, porque es puro corazón.
y bailas y ries, princesa del tiempo
y el sol gira a tu alrededor
ya han ido mil lunas
a contarte cuentos
una de esas lunas fui yoEs grande