Miro la luna
aprehendo.
Huraña, y solitaria
me contempla.
disimula su torpeza
con delicadeza ajena
fingiendo ser suave y gracil.
Solía contemplarla
cada noche en silencio
oyendo sus mudas
respuestas
a preguntas que
por respeto no hago
(y ella calla por respeto a mí)
le conozco las ánimos, a la luna
la vengo pispeando desde que nací.
Leal compañera, con toda franqueza
me calla la noche y se dispone a oir.
Yo siempre le cuento
historias de amores
le leo los versos
que nunca escribí
y ella recuerda su historia
y bella, olvida que es fría.
Ella.
expuesta a la eterna condena,
condenada a la eterna exposición
de sus penas, de sus penas
de su amor
desamor.
Añora los días
en que no recordaba.
me envidia tristezas
del más aca.
La compadezco
y sin más,
le pinto canciones
de color deseo
y hablando,hablando
ablando
sus rocas desiertas
y la dejo brillar
porque aunque es más que yo, aún cree precisar permiso
porque obnubila al sol, más reniega de su encanto
porque es pura cicatriz, porque es puro corazón.
y bailas y ries, princesa del tiempo
y el sol gira a tu alrededor
ya han ido mil lunas
a contarte cuentos
una de esas lunas fui yoEs grande
3 comentarios:
Todo se vuelve sincero
a la sombra de la luna
Morirse de desamor,
no es la muerte más común
ni uno muere de cansancio normalmente.
pesa añejar penas,
cultivarlas y envasarlas
en finas botellas.
Más tras años de sudor,
se bebe el fino licor
de un trago largo,
amargo y sin respirar.
y extasiado de dolor
se rechaza al redentor
compasivo,
que nos vino a buscar.
Bien sabes, amor mío, ya no lo he de precisar
estando ebrio yo me vuelvo a enamorar
pálida, languidecía.
sin expresar su profunda agonía
por respeto al ser en cuestión.
Era el claro reflejo de su majestuosidad
digna, correcta, más segunda opción.
Saludos!....
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